SRES. SENADORES COORDINADORES
DE LAS FRACCIONES PARLAMENTARIAS
Ricardo Monreal Ávila del Partido MORENA.
Miguel Ángel Osorio Chong. Partido PRI.
Damián Zepeda Vidales. Partido PAN.
Miguel Ángel Mancera Espinoza. Partido PRD.
Dante Delgado. Partido MC
Raúl Bolaños Cacho Cué. Partido VE
Sasil de León Villard. Partido PES
Sres. Legisladores reciban un cordial saludo, deseándoles éxito en su encomienda. Sirva la presente para externarle mi preocupación por la Iniciativa de Ley denominada “ Ley General para la Regulación y Control de la Cannabis” solicitándole de la manera más atenta no se vote a favor en razón a los siguientes argumentos y fundamentos:
1.- El consumo de marihuana es en muchas ocasiones la puerta de entrada a otras psicotrópicos o drogas.
2.- El consumo de la marihuana sí afecta a la salud de las personas.
3.- Legalizar el consumo de la marihuana traería aparejado el debilitamiento de la voluntad de los mexicanos y la consecuente manipulación y dominio por intereses ajenos a la Nación.
4.- El ser humano es un ser vinculado y no aislado, y si una persona adulta consume drogas, afecta con su ejemplo a sus hijos, sobrinos, hermanos, padres y amigos pudiendo causar la destrucción de su patrimonio y el desmembramiento familiar.
5.- En la misma iniciativa de ley en el capítulo de definiciones, se reconoce que puede haber un “Consumo problemático” de sustancias psicoactivas que pueden afectar negativamente causando trastornos en la salud biológica, psicológica, emocional, social y en la funcionalidad de una familia, sin embargo consiente esta afectación en su definición al “Cannabis psicoactivo”, luego entonces la legislación no puede reconocer que se causaría un problema y a la vez fomentarlo.
En referida iniciativa se esgrimen 3 argumentos para proponerla siendo éstos los siguientes:
El primero aduce que estima que la violencia se reduciría, a lo que se contesta que se estima ilegal esa substancia por los daños a la salud que ocasiona en el individuo, y la persecución actual a los que la proporcionan es para proteger a la salud de la población en general no para buscar una revancha o una “guerra” entre “partes”. Sería indebida la postura del Estado que por miedo al poder armamentista de los traficantes de estupefacientes y a la reacción violenta de éstos, se claudicara en el deber de la protección de la salud.
El segundo argumento que la sustenta es que equiparan a la marihuana al alcohol y al tabaco, a lo que se contesta que dicho razonamiento es incorrecto ya que hay efectos negativos graves a nivel neurológico, motriz, alucinógenos, disminución del coeficiente intelectual, alteración de los sentidos, perdida de noción del tiempo, dificultad de movilidad corporal, y pérdida de memoria, efectos nada comparables al alcohol y el tabaco.
El tercero apunta a lo que denomina “autonomía de las personas”, a lo que se dice que si bien es cierto el ser humano es libre, la autonomía de las personas y el libre desarrollo de la personalidad, no deben ser interpretadas como el aval de la autodestrucción del hombre.
El esquema que se propone en dicha iniciativa no es aceptable, por eso invito a su liderazgo a reconsiderar esta iniciativa a efecto de que se vote en contra. Un esquema aceptable podría ser aquel que destruya la negociación y ayudara a la vez al saneamiento de la adicción.